viernes, 14 de septiembre de 2012

La disociación del cuerpo es la base esencial de la danza oriental. La plena consciencia de cada una de las partes de nuestro cuerpo que genera una plena consciencia del cuerpo como un todo formado por diferentes núcleos interconectados, la armonía entre todos ellos.

Es necesario un eje postural en equilibrio para, incluso, poder quebrarlo si hiciera falta. Un cuerpo en equilibrio, de todos modos, ha de conducir hacia la expresión de la esencia mediante el movimiento voluntario tomando como parte de ese movimiento también la quietud.

nour lamarque fotografiada por Marta García

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